<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://caminantes.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Caminantes</title><description>Blog del Taller Abrir las (J) Aulas&lt;br /&gt;uraiza@ula.ve</description><link>https://caminantes.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>&#xBF;Qu&#xE9; hay de nuevo?</title><link>https://caminantes.blogia.com/2006/032601-que-hay-de-nuevo-.php</link><guid isPermaLink="true">https://caminantes.blogia.com/2006/032601-que-hay-de-nuevo-.php</guid><description><![CDATA[<p><em>Los que siguen son (todav&iacute;a en <strong>borrador</strong>) algunos de los relatos producidos en&nbsp;la &uacute;ltima edici&oacute;n del taller que va terminando (marzo 2006). Faltan&nbsp;otros, que se ir&aacute;n incorporando, as&iacute; como los v&iacute;nculos (enlaces) a los blogs&nbsp;elaborados por los estudiantes del Taller de Sensibilizaci&oacute;n. Nos qued&oacute; por registrar la experiencia del grupo&nbsp;"AltaVoz", cuyo trabajo consisti&oacute; en visitar escuelas y bibliotecas para promover la lectura de cuentos en voz alta. </em></p>]]></description><pubDate>Sun, 26 Mar 2006 09:25:00 +0000</pubDate></item><item><title>La llegada de &#x93;Los Ni&#xF1;os&#x94;, por Ana Karina Albarr&#xE1;n</title><link>https://caminantes.blogia.com/2006/032402-la-llegada-de-los-ninos-por-ana-karina-albarran.php</link><guid isPermaLink="true">https://caminantes.blogia.com/2006/032402-la-llegada-de-los-ninos-por-ana-karina-albarran.php</guid><description><![CDATA[<span><span>En Santiago de Trujillo se le ha dado gran importancia a las celebraciones folkl&oacute;rico-religiosas. El 24 de diciembre se celebra una hermosa estampa conocida popularmente como &ldquo;La Llegada de Los Ni&ntilde;os&rdquo;, que no es sino el arribo en romer&iacute;a de las im&aacute;genes del &ldquo;Bendito Ni&ntilde;o&rdquo;, procedentes desde las di&shy;versas comarcas de la Parroquia, el encuentro en la Plaza y la posterior entrada de los mismos en la Iglesia del pueblo. Si en horas de la tarde nos ubicamos en la Plaza Bol&iacute;var de dicha poblaci&oacute;n, escucharemos el repique&shy;teo de tambores cercanos y veremos a un buen grupo de personas, unos habitantes del lugar y otros visitantes, que se aglomeran en la plaza y sus alrededores y dirigen sus miradas hacia los cerros veci&shy;nos, escrutando los caminos que se dibujan entre las monta&ntilde;as, en bus&shy;ca <span>&nbsp;</span>de las comitivas que acompa&ntilde;an a los venerados ni&ntilde;os.<br /></span><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><br /></span><span>Las comarcas o paramos de Caju&iacute;, Cabimb&uacute;, El Alto de Isnar&uacute;n, Cuencas, Las Rosas, Estivand&aacute;, La Cordillera de Los Ruices y Estiguates, son<span>&nbsp; </span>honrados con la presencia de las im&aacute;genes del Bendito Ni&ntilde;o, las cuales, entre los meses de octubre y noviembre son trasladadas en romer&iacute;a entre las diversas comarcas, donde, por las noches, son acompa&ntilde;ados de m&uacute;sica de cuatro, violines y tambores, instrumentos cuya ejecuci&oacute;n se ha venido trasmitiendo de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. Los due&ntilde;os de cada casa donde pernocta &ldquo;El Ni&ntilde;o&rdquo; se esmeran en la elaboraci&oacute;n de comidas y dulces, no faltando, por supuesto, las sa&shy;brosas hallacas, tambi&eacute;n llamadas en estos lares, &ldquo;pasteles&rdquo;, acompa&ntilde;adas con &ldquo;las carabinas&rdquo; y el consabido &ldquo;amasijo ali&ntilde;ado&rdquo;, sin faltar tampoco los populares dulces de lechosa y zapallo, <span>&nbsp;</span>conocido como cabello de &aacute;ngel.<br /></span><span><span>Los tambores que acompa&ntilde;an las ro&shy;mer&iacute;as se oyen cada vez m&aacute;s fuerte, lo que indica su cercan&iacute;a al poblado; los cohetes o &ldquo;voladores&rdquo;, como tambi&eacute;n son llamados en la zona, se escu&shy;chan m&aacute;s cercanos y desde las calles del pueblo se observan los peque&ntilde;os copos de humo producidos por las explosiones de los cohetones. <span>&nbsp;</span><span>&nbsp;</span><span>&nbsp;</span><br /></span><span><span>As&iacute; sucedi&oacute; este 24 de Diciembre. Como a las 6 de la tarde comenzaron a sonar los tambores y a verse las banderas avisando la llegada de los Ni&ntilde;os. <span>&nbsp;</span>Una multitud de gente estaba a la expectativa. De <span>&nbsp;</span>dos calles <span>&nbsp;</span>bajaron <span>&nbsp;</span>cuatro Ni&ntilde;os y de otras dos sub&iacute;an dos m&aacute;s, los cuales se unieron frente a la Iglesia donde el Padre les dio la bienvenida.<br /></span><span>Luego comenzaron a bailarlos, <span>&nbsp;</span>cada uno con su respectivo due&ntilde;o, esclavo o alguna persona allegada a la familia.<br /></span><span><span>Los ni&ntilde;os fueron bailados de distintas maneras, <span>&nbsp;</span>a veces los colocaban uno frente al otro y luego los retiraban para <span>&nbsp;</span>seguir bail&aacute;ndolos. Despu&eacute;s de mucho baile los llevaron adentro de la Iglesia y comenzaron a prender un &aacute;rbol gigantesco de muchos fuegos artificiales que fue todo un espect&aacute;culo. A las diez de la noche, aproximadamente, comenz&oacute; la Misa y luego de terminar volvieron a bailar ya para dar por terminada <span>&nbsp;</span>la festividad. </span><span><span>&nbsp;</span></span><span><br /></span><strong><span><p></p></span></strong><span><p></p></span>Para quienes se aproximen por primera vez a esta tradici&oacute;n, el se&ntilde;or Augusto Ter&aacute;n explica que el nicho es un tabern&aacute;culo de madera pintado que, cuando se abre, permite ver <span>&nbsp;</span>representados por un lado a Mar&iacute;a y por el otro a San Jos&eacute;. Adentro est&aacute; el Ni&ntilde;o que puede ser de tablilla o de bulto,<span>&nbsp; </span>adornado con <span>&nbsp;</span>gran cantidad de reliquias. Cada a&ntilde;o, en la ma&ntilde;ana del 24 de diciembre, les hacen una limpieza. Los que son de tablilla los limpian con agua florida o con aceite de ni&ntilde;o; <span>&nbsp;</span>los que son de cer&aacute;mica <span>&nbsp;</span>hasta los ba&ntilde;an y le cambian el vestido, pero esto lo puede hacer s&oacute;lo una persona que sea digna de tal privilegio. El Ni&ntilde;o tambi&eacute;n se pide para posada, que es cuando alguien los reclama para pagar una promesa, entonces se los llevan para su casa toda una noche o algunas noches, dependiendo del tipo de ofrenda. Igualmente, los dan en velorio que es cuando le rezan hasta cierta hora de la noche, pero sin dejarlo <span>&nbsp;</span>en casa del que hizo la promesa. Al Ni&ntilde;o lo pueden tener todas aquellas personas que sean responsables, que no sean tomadoras y que sean creyentes. <br /></span><span><strong><span>Entrevista al Se&ntilde;or Augusto Ter&aacute;n<br /></span></strong><span><span>&iquest;Cu&aacute;ntos a&ntilde;os tiene con el Ni&ntilde;o?<br /></span><span>El Ni&ntilde;o de Cabimb&uacute; tiene <span>&nbsp;</span>conmigo como seis a&ntilde;os.<br /></span><span><span>&iquest;Qui&eacute;n<span>&nbsp; </span>es el amo del Ni&ntilde;o?<br /></span><span>Las due&ntilde;as son las hermanas Andara.<br /></span><span><p><span>&iquest;Qui&eacute;n es el <span>&nbsp;</span>esclavo del Ni&ntilde;o?<br /></span><span>Pues yo soy, Augusto Ter&aacute;n.<br /></span><span>Este Ni&ntilde;o es de la familia Andara pero como tienen confianza en mi entonces yo lo cargo.<br /></span><span><span>&iquest;Qui&eacute;n era el due&ntilde;o anterior del Ni&ntilde;o antes de la familia Andara?<br /></span><span>El primero que lo tuvo era el esclavo Adolfo Gonz&aacute;lez, hace m&aacute;s de 60 a&ntilde;os.<br /></span><span><span>&iquest;En que fecha comenz&oacute; a salir de Romer&iacute;a el Ni&ntilde;o este a&ntilde;o? <br /></span><span>Sali&oacute; los &uacute;ltimos de octubre.<br /></span><span><span>&iquest;Cu&aacute;ntas casas recorri&oacute; el Ni&ntilde;o hasta llegar el 24?<br /></span><span>Muchas, antes recorr&iacute;a Esdor&aacute;, Soso, Las Mangas todo eso lo recorr&iacute;a cuando estaba el finado Adolfo, ahora s&oacute;lo recorre Cabimb&uacute;.<br /></span><span><span>&nbsp;</span><br /></span><span>&iquest;Qui&eacute;n baila al Ni&ntilde;o este a&ntilde;o?<br /></span><span>Lo bailar&aacute; Juan Morillo, amigo de la familia.<br /></span><span><p><span>&iquest;Cu&aacute;ntos milagros ha hecho este Ni&ntilde;o?<br /></span><span><span>&nbsp;</span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Muchos. <br /></span><span><span>&iquest;Qui&eacute;nes lo acompa&ntilde;an en esta tradici&oacute;n?<br /></span><span>Todos mis muchachos y toda la gente de Cabimb&uacute;.<br /></span><span><span><span><p><span><br /></span><p><span><span /></span></p></p></span></span></span></span></p></span></span></span></span></p></span></span></span></span></span></span></span>]]></description><pubDate>Fri, 24 Mar 2006 15:58:00 +0000</pubDate></item><item><title>El Nazareno de Las Ra&#xED;ces, por Lannys Parra</title><link>https://caminantes.blogia.com/2006/032401-el-nazareno-de-las-raices-por-lannys-parra.php</link><guid isPermaLink="true">https://caminantes.blogia.com/2006/032401-el-nazareno-de-las-raices-por-lannys-parra.php</guid><description><![CDATA[<p>Una ma&ntilde;ana del a&ntilde;o 1901, en un sitio llamado Mendoza Fr&iacute;a, se encontraban los hermanos Espinoza, Brice&ntilde;o y Vieras: Juan, Ignacio, Resurrecci&oacute;n, Pedro y Leonires Espinoza; Francisco y Policarpio Vieras; y Amador y Soilo Brice&ntilde;o. Por supuesto, no pod&iacute;an faltar las encargadas de la comida: Mar&iacute;a del Carmen Brice&ntilde;o, Idalina Vieras, y Juana Espinoza.</p><p></p><p>Todos ellos en una popular &ldquo;cayapa&rdquo;. Unos araban, otros surcaban, otros echaban las semillas en la tierra para m&aacute;s tarde abonarlas con la ilusi&oacute;n de un d&iacute;a recolectar sus sustanciosos frutos. Las mujeres sudando en el ardiente fog&oacute;n, Mar&iacute;a pasando el ma&iacute;z para obtener las deliciosas arepas, Juana e Idalina &ldquo;despescuezando&rdquo; las gallinas para el sabroso guisao. Cada uno concentrado en su labor, gotas de sudor recorren por las frentes de los hombres, sus espaldas se igualan al color rojo del tomate que cultivan, las escardillas, los picos y las palas, maltratan a sus manos, manos cansadas del bregar de los a&ntilde;os. A&ntilde;os en los que sus cosechas han tenido d&iacute;as buenos y d&iacute;as malos, solo queda de eso &ldquo;cicatrices&rdquo; en sus manos y en su cuerpo, pero jam&aacute;s desfallecen sus ganas de trabajar.</p><p></p><p>Resurrecci&oacute;n, que no pensaba m&aacute;s que en terminar el arado, de repente observ&oacute; que a unos de sus bueyes le fastidiaba algo en su casco; mir&oacute; y era una piedrita del tama&ntilde;o de su dedo. Luego de haber retirado la piedra, el buey volv&iacute;a a sentir la molestia: era otra vez la misma piedra; exaltado tom&oacute; la piedra y se detuvo a observarla, al ver detenidamente not&oacute; en ella a una figura, fue tanta la impresi&oacute;n que llam&oacute; a sus compa&ntilde;eros para que miraran &ldquo;La Misteriosa Piedrita&rdquo;. Al querer tener una explicaci&oacute;n de tan sorprendente aparici&oacute;n detuvieron la jornada y se dirigieron al pueblo de Mendoza Fr&iacute;a en busca del p&aacute;rroco, el padre Monsalve. &Eacute;l, al percatarse de tan misteriosa piedra grit&oacute;: &iexcl;Milagro!. </p><p></p><p>En su euforia, el padre les cont&oacute; que la figura que se reflejaba en la piedra no era otro que &ldquo;Jes&uacute;s de Nazareth&rdquo;. </p><p>Era tanta la emoci&oacute;n que ellos no sal&iacute;an de su asombro. Ese d&iacute;a reunieron a los habitantes de esa comunidad y decretaron<span>&nbsp; </span>&ldquo;D&iacute;a de Fiesta&rdquo;. Entre oraciones y cantos cada uno examinaba<span>&nbsp; </span>la piedra, pensando que era una bendici&oacute;n de Dios.</p><p></p><p>Luego de cantar y rezar, Resurrecci&oacute;n se llev&oacute; la singular piedra a su rancho de bahareque, la guard&oacute; en un ba&uacute;l en donde se amontonaban los buenos recuerdos, pues &eacute;l la quer&iacute;a conservar en buen estado, para m&aacute;s tarde mostr&aacute;rsela a sus hijos y nietos. </p><p></p><p>Desdichadamente, la lluvia destruy&oacute; su hogar dejando intacto aquel ba&uacute;l que &eacute;l tanto celaba. Al abrirlo observaron que la que antes fue una piedrita del tama&ntilde;o de una u&ntilde;a, ahora era una piedra mucho m&aacute;s grande. Definitivamente, hab&iacute;a crecido.</p><p></p><p></p><p>Despu&eacute;s de morir el se&ntilde;or Resurrecci&oacute;n, su hija Micaela se encarg&oacute; del cuidado de la piedra. Al tiempo contrajo matrimonio con un se&ntilde;or oriundo de Monte Camelo. Micaela y su esposo se marcharon a &ldquo;Las Ra&iacute;ces&rdquo; de Monte Carmelo para formar su hogar en esa regi&oacute;n. All&iacute; trabajaron para el se&ntilde;or Blas Moreno y &eacute;ste, al conocer la existencia de la piedra, les cedi&oacute; un terreno para construir all&iacute; su primera capilla, la cual edificaron de bahareque, d&aacute;ndole entrada con las estaciones del v&iacute;a crucis por los cerrillos de Mendoza Fr&iacute;a y el pueblo de Monte Carmelo. Desde entonces se observa que la piedra, por una fuerza de causa mayor, crece y crece cada d&iacute;a m&aacute;s.</p><p></p><p></p><p>A partir de este momento, el &uacute;ltimo s&aacute;bado del mes de agosto de cada a&ntilde;o, se celebra religiosamente la subida al Nazareno, acuerdo que se llev&oacute; a cabo por los distintos p&aacute;rrocos del Municipio, ya que hab&iacute;a familias que viv&iacute;an cerca de Las Ra&iacute;ces que sub&iacute;an cualquier d&iacute;a. Entonces decidieron asignar una fecha para la peregrinaci&oacute;n, dej&aacute;ndose influenciar tambi&eacute;n por la &eacute;poca de vacaciones del mes de agosto. A esta peregrinaci&oacute;n asisten muchos devotos Monte Carmelitanos y creyentes de todas partes del pa&iacute;s, a pedir por una causa en especial, a orar o agradecer alg&uacute;n milagro concedido.</p><p></p><p>El Nazareno tiene aproximadamente 200 a&ntilde;os. Para asombro de muchos, la se&ntilde;ora Micaela Espinoza ten&iacute;a 7 a&ntilde;os cuando se hizo cargo de la piedra y cerca de 115 a&ntilde;os cuando muri&oacute;. Hace 40 a&ntilde;os que parti&oacute; de este mundo al encuentro con su padre, para rendirle cuentas de c&oacute;mo le cuido la piedra.</p><p></p><p>Recorrido con y hacia El Nazareno</p><p></p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>En b&uacute;squeda de mayor informaci&oacute;n sobre el recorrido que sigue la peregrinaci&oacute;n al Nazareno, tome la iniciativa de dirigirme hacia Monte Carmelo, para hallar a alguien que pudiera ayudarme a conocer todos los detalles de la caminata. Al primer lugar al que acud&iacute; fue a la casa cural, con la intenci&oacute;n de que el sacerdote me relatara la tradici&oacute;n completa del recorrido. El preb&iacute;stero me recomend&oacute; visitar al maestro Pedro Ocanto, pues &eacute;l conoc&iacute;a mejor y m&aacute;s detalladamente toda la caminata.</p><p></p><p></p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>El maestro Pedro me cont&oacute; que el Nazareno, durante el a&ntilde;o, tiene cuatro fiestas, las cuales se realizan en ocasiones especiales. La primera caminata se realiza el 12 de Febrero &ldquo;D&iacute;a de la Juventud&rdquo;, donde participan j&oacute;venes de diferentes localidades de estado Trujillo. Este a&ntilde;o por primera vez, tuve la oportunidad de subir hacia el Santuario del Nazareno, con la finalidad de finiquitar algunos detalles que le faltaban a mi investigaci&oacute;n. El d&iacute;a 11 de Febrero, a partir de las cuatro de la tarde, estaba programada una concentraci&oacute;n en la Iglesia para reunir a todos los que se dispon&iacute;an a marchar hasta el Nazareno; donde se iba a realizar una vigilia en compa&ntilde;&iacute;a de los j&oacute;venes y grupos cat&oacute;licos, procedentes de: Pamp&aacute;n, Pampanito, Santa Isabel, Valera, Betijoque; Sabana de Mendoza, adem&aacute;s de otros. Esta vigilia era una preparaci&oacute;n previa a la conmemoraci&oacute;n<span>&nbsp; </span>del D&iacute;a de la Juventud; donde ten&iacute;an previsto celebrar una Misa Solemne a partir de las 10 de la ma&ntilde;ana. </p><p></p><p></p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Mientras sub&iacute;a, aproximadamente a las 7 de la ma&ntilde;ana, muchas personas caminaban a mi lado, supongo que al igual que yo, tampoco pudieron estar en el santuario desde el d&iacute;a anterior. Durante el recorrido pens&eacute; que no podr&iacute;a llegar al final, pues me sent&iacute;a muy exhausta ya que ten&iacute;a un poco m&aacute;s de dos a&ntilde;os que no realizaba una marcha tan extensa, pero me encomend&eacute; a Dios y le ped&iacute; que me diera fuerza y voluntad para seguir, y as&iacute; fue. </p><p></p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Afortunadamente pude participar de la misa solemne que se estaba realizando. Al terminar la celebraci&oacute;n, me dediqu&eacute; a tomarle fotograf&iacute;as a la imagen del Nazareno, a su antigua y nueva capilla. Luego de unas horas inicie la caminata de regreso, al pueblo de Monte Carmelo.</p><p></p><p></p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>El segundo recorrido es llevado a cabo en Semana Santa. En esta oportunidad no son los devotos quienes suben al Santuario, por el contrario, es la imagen que es bajada hasta el pueblo el S&aacute;bado de Ramos, permaneciendo en la Iglesia hasta el Mi&eacute;rcoles Santo, d&iacute;a que es dedicado completamente a &Eacute;l. Durante la jornada le ofrecen una Misa Solemne y lo caminan por todas las calles de Monte Carmelo. </p><p></p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Posterior a estos actos religiosos, la imagen es llevada de vuelta hacia su capilla, en compa&ntilde;&iacute;a de un grupo de devotos de la Sociedad del Nazareno. La tercera fiesta dedicada al Nazareno, es programada para el &uacute;ltimo s&aacute;bado del mes de Agosto, encuentro muy especial para muchos, ya que es la fecha central donde participa mucha m&aacute;s gente que en las dem&aacute;s caminatas.</p><p></p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Ese d&iacute;a para m&iacute; es muy especial, porque en esta ocasi&oacute;n no subo con una o dos personas, sino acompa&ntilde;ada del grupo de j&oacute;venes de la Iglesia de Buena Vista, al cual pertenezco. Para poder efectuar este viaje se necesita una organizaci&oacute;n previa, donde se busca transporte y la comida que se debe preparar. &iexcl;Bueno! Todo listo, decidimos la hora en que debemos estar en la Plaza de Buena Vista, que por cierto debe ser bien temprano para no perdernos de nada.</p><p></p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Cuando llega el gran d&iacute;a, todos estamos ansiosos de subir al encuentro con el Nazareno. Nos dirigimos desde la Plaza de Buena Vista hasta Monte Carmelo; la cantidad de carros que sube es impresionante.</p><p></p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Mientras llegamos al pueblo, vamos anim&aacute;ndonos y por supuesto no pueden faltar los cantos religiosos y las din&aacute;micas. Al llegar a la entrada de Las Ra&iacute;ces, que es donde se encuentra la I Estaci&oacute;n, cada cual se dispone a recoger una piedra y colocarla all&iacute;. Esta piedra es cambiada por otra que est&eacute; en la II Estaci&oacute;n, y as&iacute; sucesivamente hasta llegar a la &uacute;ltima y a todos les queda una piedra en la mano que pasa a ser el recuerdo de su caminata al Nazareno. De igual forma durante el camino se va rezando el Rosario y muchas otras oraciones, hasta llegar a la capilla donde se encuentra la imagen.</p><p></p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Para ese d&iacute;a realizan una programaci&oacute;n especial con los diferentes grupos cat&oacute;licos y culturales que ofrecen sus bailes, obras de teatro, canciones para la animaci&oacute;n y mucho m&aacute;s.</p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>No se puede dejar pasar por alto que para ese d&iacute;a el camino esta siempre muy mojado, pues, en el mes de Agosto las lluvias est&aacute;n presentes en este Municipio, pero esto no es un impedimento para subir; aunque se debe tener mucha precauci&oacute;n al bajar para no correr el riesgo de resbalarse, ya que las bajadas son muy inclinadas.</p><p></p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Al llegar al pueblo cada grupo que ha subido, se re&uacute;ne en la Plaza de Monte Carmelo y emprende su viaje de regreso; luego de haber vivido una jornada llena de experiencias inolvidables.</p><p></p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>La &uacute;ltima fiesta del a&ntilde;o es en Diciembre, cuando bajan al Nazareno hasta la Iglesia del pueblo. La imagen permanece all&iacute; desde el 26 de Diciembre hasta el 1 de Enero, con la finalidad de recibir el a&ntilde;o nuevo con sus devotos. El primer d&iacute;a del a&ntilde;o celebran una misa solemne en honor al Nazareno y lo pasean por todo el pueblo, acompa&ntilde;ado de sus cantores; estos improvisan cantos y cada uno le dedica un verso al Nazareno. Al culminar la procesi&oacute;n la piedra es regresada a su santuario en Las Ra&iacute;ces.<span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span>]]></description><pubDate>Fri, 24 Mar 2006 15:46:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xBF;A&#xF1;o nuevo en el cementerio?, por Luis Fern&#xE1;ndez</title><link>https://caminantes.blogia.com/2006/032304-ano-nuevo-en-el-cementerio-por-luis-fernandez.php</link><guid isPermaLink="true">https://caminantes.blogia.com/2006/032304-ano-nuevo-en-el-cementerio-por-luis-fernandez.php</guid><description><![CDATA[<span>Tenía apenas seis años cuando por primera vez pasé una noche en el cementerio. A unos les pareció extraño, y a otro <span> </span>asombroso ¿por qué ir en esa fecha tan especial a aquel lugar tan extraño? Yo fui porque me llevó mi mamá, ya que trece días antes falleció mi abuela materna y en mi pueblo, un territorio que lleva por nombre Sabana de Mendoza, cuando alguien muere por esas fechas se acostumbra a ir al cementerio el treinta y uno de diciembre. Aún cuando la mayoría lo hace en el transcurso del día, otros, como fue el caso de mi familia en aquel año, lo hacen durante la noche, en la propia hora del advenimiento del año nuevo. Recuerdo lo extraño y grotesco que me pareció aquella escena. Todos mis familiares alrededor de la tumba de mi abuela materna, despidiendo con lágrimas vivas un año que se iba y otro que recién llegaba.<br /></span><span><span>            </span>Ese año, como todos los anteriores, me vistieron temprano. ¡Cómo olvidar la ropa! Una camisa horrible negra y marrón, un pantalón oscuro y unos zapatos tan brillantes que, desde la altura de mi cabeza, podía ver mi rostro. Todo transcurrió para mí en un ambiente de tristeza ya que no podía jugar con los juguetes que discretamente me habían dado la noche de navidad; menos aún jugar con fuegos artificiales, tal y como lo hacían los demás niños de mi edad. No me dejaban hacerlo bajo el argumento de que estábamos de luto. Yo no podía entenderlo, porque realmente no sabía qué significaba todo aquello.<span>  </span>De vez en cuando me escapaba a la casa de unos vecinos, y recuerdo que en una de esas escapadas me encontraron y me regañaron, luego, me sentaron en una silla hasta llegada la hora de ir al cementerio.<br /></span><span><span>            </span>Llegó la hora de partir al cementerio. Caminamos en silencio saludando a una que otra persona que nos encontrábamos en el camino, los ojos de mi madre brillaban como un lucero, y yo me preguntaba; ¿por qué llorar en esa fecha?<span>  </span>No sabia lo que realmente estaba pasando... Al llegar a la puerta del cementerio caminamos hacia la tumba de mi abuela. A lo lejos se escuchaba la música y el ruido estruendoso de los cohetones era la alegría del año que se iba y a el otro que llegaba; pero a mi alrededor se dejaban oír solo llantos. A medida que transcurrían los minutos, me embargaba más el miedo, pues imaginaba a los muertos levantándose desde ultratumba y agarrándome por las piernas. Hubo un momento en que no pude resistir más y comencé a llorar.<br /></span><span><span>            </span>Mi mamá me tomó entre sus brazos, y a lo lejos pude ver una luz que desde una torre contigua alumbraba la tumba de mi abuela, En la oscuridad se podían divisar infinidad de familias alrededor de la tumba de sus seres queridos. Otros, al igual que lo habíamos hecho nosotros momentos atrás, estaban apenas llegando y caminaban en medio de la oscuridad por aquellos caminos de tierra, llenas de recuerdos dolorosos.<br /></span><span><span>            </span>Al llegar al sitio donde reposaba el cuerpo de mi abuela, nos colocamos alrededor de la tumba, sobre ella mis familiares pusieron velas encendidas y un plato con hallaca, pan de jamón, pernil, ensalada de gallina y un vaso grande de ponche crema porque a mi abuela le gustaba mucho. Aquello fue algo muy extraño. Todos vestían ropa negra, la tumba sólo tenía una placa de cemento y una cruz cuya inscripción no me resultaba nada clara. En aquel momento todo era llanto, todos lloraban, mientras yo, desde mi inocencia y en silencio, miraba alrededor sin decir palabra alguna. Una voz dijo entrecortada: ya van a ser las doce y el llanto se hizo más recurrente y estruendoso. Me incluyo entre los que lloraban aunque no sé por qué lo hacia. Recuerdo que mi hermana me dijo: pídele la bendición a la abuela. El llanto se confundía con el ruido de los cohetones<span>  </span>que comenzaron alumbrar el cielo como una gran luz <span> </span>y se podía ver todo más claro en el entorno, aunque una oscuridad sin nombre parecía cernirse en mi pensamiento. Así transcurrieron otros años, ya que mi abuelo materno murió la navidad siguiente. Con el transcurrir de los años fui creciendo y haciéndome más consciente, y fue así como pude percatarme de que otras <span> </span>familias vecinas, como los Aguilar, los Salas, los Urbina, los León, <span> </span>los Gil <span> </span>que iban al cementerio a despedir el año viejo junto a sus familiares y el ritual tendía a la perpetuación. <br /></span><span><span>            </span>Preguntando por qué ellos también iban al cementerio encontré que la mayoría se aferraba a los recuerdos y la fidelidad hacia sus familiares muertos, y otros por que se le han muerto familiares en los últimos meses del año Todos decían lo mismo: es que él era muy bueno o ella se sacrificó mucho por nosotros. En el caso de la familia Aguilar se le había muerto un integrante joven de la familia, fue una adolescente que partió el 16 de diciembre a Maracaibo a comprar la ropa de sus estrenos y en el momento de bajar del autobús le dio un infarto; el de Matilde Salas fue muy doloroso e inoportuno ya que murió un treinta y uno de diciembre del año mil novecientos noventa y cinco a las diez de la noche.<br /></span><span><span>            </span>Así hemos pasado muchos Años Nuevos alrededor de la tumba de mis abuelos, ya que ambos están enterrados en el mismo sitio. Últimamente pasamos primero a la casa donde vivían ellos y luego hacemos el recorrido hasta el cementerio a llevarles su comida. Es cierto que ya no vamos todos a la misma hora, unos van en el transcurso del día y otros lo hacemos después de la media noche... A pesar de los años transcurridos no ha dejado de asombrarme aquel extraño espectáculo del cual soy parte: los grupos de familias que entre lágrimas y abrazos reciben el nuevo año en el cementerio.<br /></span><p> </p>]]></description><pubDate>Thu, 23 Mar 2006 16:14:00 +0000</pubDate></item><item><title>El jab&#xF3;n de Mam&#xE1; Chiquita, por Yoamary Dabo&#xED;n</title><link>https://caminantes.blogia.com/2006/032303-el-jabon-de-mama-chiquita-por-yoamary-daboin.php</link><guid isPermaLink="true">https://caminantes.blogia.com/2006/032303-el-jabon-de-mama-chiquita-por-yoamary-daboin.php</guid><description><![CDATA[<p><span><span>&nbsp;</span><span>El d&iacute;a viernes veinte de enero de dos mil seis, me traslad&eacute; hacia el Municipio Carache en el Cerro San Juan, a la casa de la se&ntilde;ora &Aacute;gueda Mar&iacute;a Luque viuda de Valera conocida cari&ntilde;osamente como &ldquo;Mam&aacute; Chiquita&rdquo; con el prop&oacute;sito de recolectar informaci&oacute;n acerca de la preparaci&oacute;n y elaboraci&oacute;n de un jab&oacute;n antibacterial.</span></span><span><span>&nbsp; </span></span><span>La historia de &ldquo;Mam&aacute; Chiquita&rdquo; es muy peculiar, seg&uacute;n ella misma me cont&oacute; es la mayor de cuatro hermanos y como ella los cuidaba cuando su mam&aacute; no estaba ya que ten&iacute;a que salir a trabajar en el campo, recogiendo frutas, caf&eacute;, ma&iacute;z, entonces ellos la llamaban &ldquo;Mam&aacute; Chiquita&rdquo; adem&aacute;s por el tama&ntilde;o.</span></p><p><span>&ldquo;Mam&aacute; Chiquita&rdquo; es una se&ntilde;ora bajita, de tez blanca, ojos azules, un poco achinados, de mirada muy profunda, pelo encanecido por el pasar de los a&ntilde;os y es de un trato muy cordial. Ha llevado una vida llena de alegr&iacute;as e infortunios debido a que a los cuarenta y tres a&ntilde;os pierde a uno de sus hijos de un infarto, a los setenta y cinco a&ntilde;os pierde a su esposo por problemas del coraz&oacute;n y tres meses m&aacute;s tarde pierde a otro de sus hijos en un accidente de tr&aacute;nsito. Pero a pesar de eso, de tener<span>&nbsp; </span>problemas del coraz&oacute;n, ya a sus ochenta a&ntilde;os y de las recomendaciones del m&eacute;dico, de no subir y bajar escaleras, no cuidar animales y hasta de no hacer arepas, ella sube y baja el Cerro San Juan todos los Domingos para ir a misa, cuida de dos conejos, gallinas, un gallo y un perro llamado &ldquo;Domin&oacute;&rdquo;; adem&aacute;s hace arepas de ma&iacute;z, trigo, un delicioso pan casero y acemitas que vendi&oacute; por un tiempo, pues seg&uacute;n me dijo que </span><span>siempre dejaba &ldquo;fiao&rdquo; pero nadie le pagaba, abusando de su buen coraz&oacute;n, y tambi&eacute;n vend&iacute;a aj&iacute; a cinco bol&iacute;vares.</span></p><p><span>Vive en una casa que antes era de bahareque y actualmente se le han hecho unos arreglos, y ahora la casa est&aacute; hecha de bloque y acerol&iacute;. Vive con su hija menor, su esposo e hijo.</span><span><span>&nbsp; </span>En mi estad&iacute;a en la casa de la se&ntilde;ora &Aacute;gueda ( tres d&iacute;as y tres noches) se esmer&oacute; por atenderme bien, siempre con una amplia sonrisa y un estilo muy particular y jocoso de hablar; a cada rato me contaba una an&eacute;cdota de su vida, por ejemplo por qu&eacute; la llamaban &ldquo;Mam&aacute; Chiquita&rdquo;, y a menudo pronunciaba expresiones como: &ldquo;Me d&iacute; un singamochazo&rdquo; para referirse a &ldquo;me d&iacute; un golpe&rdquo;, &ldquo;tengo mieo&rdquo; a &ldquo;tengo miedo&rdquo;, &ldquo;usted si es fato&rdquo; a &ldquo;usted si es monifato&rdquo;.<span>&nbsp;&nbsp;</span></span></p><span><span /><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>En conversaci&oacute;n con la se&ntilde;ora &Aacute;gueda, me cont&oacute; que para la preparaci&oacute;n de este jab&oacute;n se necesitaban los siguientes ingredientes: &frac12; kilo de manteca de cochino (pellejo), &frac12; kilo de planta de Coquino (jabonoso), &frac12; kilo de Tuna Espa&ntilde;a, &frac12; kilo de Lej&iacute;a (ceniza), &frac12; kilo de bicarbonato, 1 taza de cal, 1 taza de arcilla y una taza de sal. La preparaci&oacute;n se hizo de la siguiente manera:</span></span><span><span><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>En una olla casera se coloc&oacute; la manteca de cochino, el coquino (solamente las pepas de la planta), la tuna Espa&ntilde;a, sin la concha y se le ech&oacute; la ceniza la cual se hab&iacute;a puesto a filtrar en un colador encima de la olla con un poco de agua. Luego se procedi&oacute; a colocar el bicarbonato a la preparaci&oacute;n; la olla se puso en un fog&oacute;n que hab&iacute;a en el patio trasero de la casa de la se&ntilde;ora &Aacute;gueda, y se le agreg&oacute; una taza de cal con un poco de agua, y con un cuchar&oacute;n grande<br /></span><span>de palo se revolvi&oacute; lentamente. Todos estos ingredientes estaban puestos encima del fog&oacute;n agrupados para que no faltara ninguno.<br /></span><span><span>&nbsp;</span></span></span><span> <p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Una vez hervida la preparaci&oacute;n se procedi&oacute; a remover not&aacute;ndose que la tuna Espa&ntilde;a, el cuero de cochino, y<span>&nbsp; </span>las pepitas de coquino se iban mermando y &eacute;stas botaban mucha espuma (por eso al coquino tambi&eacute;n le llaman jabonoso). &ldquo;Mam&aacute; Chiquita&rdquo; iba y ven&iacute;a caminando impacientemente para ver c&oacute;mo iba la preparaci&oacute;n, y de vez en cuando la remov&iacute;a con su cuchar&oacute;n de palo lentamente con la vista fija en lo que estaba haciendo y dec&iacute;a: &ldquo;Ya va a estar listo para sacar del fuego porque el coquino est&aacute; botando mucha espuma y el bicarbonato se est&aacute; tragando toda la manteca de cochino&rdquo;. </span><span>Despu&eacute;s se procedi&oacute; a colar la preparaci&oacute;n coloc&aacute;ndose nuevamente al fuego, removi&eacute;ndose lentamente hasta que se torn&oacute; espesa; luego se le agreg&oacute; una taza de arcilla seca (ya colada) y una taza de sal.&nbsp;</span><span><span>&nbsp;</span>La preparaci&oacute;n al principio toma un color amarillento y el olor es caracter&iacute;stico a sopa de manteca de cochino, un poco desagradable; luego va tomando un color menos amarillento o blancuzco y el olor sigue igual. La se&ntilde;ora &Aacute;gueda se&ntilde;ala que se pueden utilizar aromatizantes artificiales o naturales para suavizar y dar olor agradable al jab&oacute;n.&nbsp;</span><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></p><span><span>Despu&eacute;s la preparaci&oacute;n se sac&oacute; del fuego, se esper&oacute; aproximadamente diez minutos para que se enfriara un poco y luego se coloc&oacute; encima de una bolsa de papel, se hizo un movimiento de manera que toda la preparaci&oacute;n quedara de forma circular. </span><span>En seguida se procedi&oacute; a hacer los jabones, en este caso en forma de c&iacute;rculo; se obtuvo de la preparaci&oacute;n diez jabones de tama&ntilde;o peque&ntilde;o que se dejaron secar al sol aproximadamente una hora, y despu&eacute;s se envolvieron en una hoja de papel fino y en una hoja de papel transparente. Es de hacer notar que la forma que le da al jab&oacute;n lo hace con sus propias manos, no teniendo un molde adecuado para ello, solo utiliza un cuchillo casero para darle forma.</span></span><span><span><span>&ldquo;Mam&aacute; Chiquita&rdquo; me relat&oacute; que este jab&oacute;n lo aprendi&oacute; a hacer por medio de su mam&aacute;, (Mam&aacute; Grande), que a su vez a &eacute;sta se lo ense&ntilde;&oacute; a hacer su mam&aacute; y as&iacute; sucesivamente; es decir la elaboraci&oacute;n del jab&oacute;n fue transcendiendo de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n.</span></span><span> <p><span><span>&ldquo;Mam&aacute; Chiquita&rdquo; me cont&oacute; que en su ni&ntilde;ez, por all&aacute; por El P&aacute;ramo, donde viv&iacute;a, se mataban muchos cochinos y del cuero o pellejo que les sacaban a los marranos, que era mucho, junto con los otros ingredientes que abundaban en esa regi&oacute;n, hac&iacute;an muchos jabones. </span><span>La se&ntilde;ora &Aacute;gueda, que ya lleva haciendo este jab&oacute;n por m&aacute;s de treinta a&ntilde;os, me aclar&oacute; que para que el jab&oacute;n pudiera elaborarse de manera satisfactoria, es decir sin complicaciones en la preparaci&oacute;n y en los resultados, la cantidad de los ingredientes deb&iacute;a ser exacta, si era &frac12; <span>&nbsp;</span>kilo de manteca de cochino, deb&iacute;a ser &frac12; <span>&nbsp;</span>kilo de tuna Espa&ntilde;a, de coquino, de ceniza y sobre todo &frac12; <span>&nbsp;</span>kilo exacto de bicarbonato ya que si &eacute;ste var&iacute;a, siendo un poco menos de &frac12; <span>&nbsp;</span>kilo, entonces no absorber&iacute;a bien la manteca de cochino y el jab&oacute;n no se endurecer&iacute;a cuando se dejara secar al sol.</span><span><span> </span></span></span></p></span></span></span></span>]]></description><pubDate>Thu, 23 Mar 2006 16:01:00 +0000</pubDate></item><item><title>La historia de Kater&#xED;n, de Minerva...y la mia</title><link>https://caminantes.blogia.com/2006/032302-la-historia-de-katerin-de-minerva-y-la-mia.php</link><guid isPermaLink="true">https://caminantes.blogia.com/2006/032302-la-historia-de-katerin-de-minerva-y-la-mia.php</guid><description><![CDATA[<p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Mi historia comienza con una visita<span>&nbsp; </span>que hicimos unas compa&ntilde;eras de estudio y yo<span>&nbsp;&nbsp; </span>al Instituto de los Servicios Educacionales &ldquo;SERN&rdquo; ubicado en el sector Santa Rosa, Municipio Trujillo, estado Trujillo, en una actividad de Autodesarrollo Social. Este Instituto presta atenci&oacute;n a ni&ntilde;os con desnutrici&oacute;n y maltrato f&iacute;sico y psicol&oacute;gico.</span></p><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Tuve la oportunidad de conocer all&iacute; a Kater&iacute;n, una peque&ntilde;a de cuatro a&ntilde;os. Ella se encontraba ya recuperada de una desnutrici&oacute;n moderada, su cuerpecito mostraba con cicatrices el maltrato f&iacute;sico al que fue sometida por sus progenitores.</span></p><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Kater&iacute;n es ciega del ojo izquierdo, presenta una catarata<span>&nbsp; </span>cong&eacute;nita total, con posterior estrabismo,<span>&nbsp; </span>como consecuencia de haber nacido en un parto extrahospitalario sin atenci&oacute;n m&eacute;dica.<span>&nbsp; </span>Esta catarata s&oacute;lo puede ser corregida con una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica que remueve la catarata y coloca un lente intraocular.</span></p><p><span><strong><em><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></em></strong></span></p><p><span><strong><em><span>&nbsp;</span>No me imaginaba la historia detr&aacute;s de la ni&ntilde;a. &iexcl;Quiso el destino que yo la supiera!</em></strong></span></p><span><strong><em></em></strong></span><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>En el grupo que realiz&oacute; la visita, iba Minerva. D&iacute;as despu&eacute;s ella me pide que la acompa&ntilde;e al Tribunal de Protecci&oacute;n del Menor. Me alegr&eacute; mucho cuando la escuch&eacute; decir que quer&iacute;a adoptar a Kater&iacute;n. </span></p><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Fuimos a ese sitio unas cinco veces m&aacute;s. En cada visita Minerva llevaba unos requisitos que en la visita anterior le hab&iacute;an pedido.</span></p><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Paralelamente a esto, Minerva, su hija Celina y yo, visit&aacute;bamos a Kater&iacute;n en el Instituto. &iexcl;Que gusto ver su carita feliz al vernos llegar! Nunca llegamos con las manos vac&iacute;as: una chupeta, una<span>&nbsp; </span>manzana, unos creyones, una mu&ntilde;eca, en fin..., cada regalo produc&iacute;a una peque&ntilde;a sonrisa que era m&aacute;s de lo esperado porque Kater&iacute;n era muy t&iacute;mida, muy introvertida. Ver un destello de luz en sus ojitos era una gran conquista.</span></p><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Celina romp&iacute;a el hielo, jugaba con ella, le le&iacute;a cuentos, jugaban la ronda, hac&iacute;an cosas de ni&ntilde;as, mientras Minerva y<span>&nbsp; </span>yo s&oacute;lo observ&aacute;bamos. As&iacute; pas&oacute; un mes, entre visitas al tribunal y visitas a Kater&iacute;n.</span></p><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Descubrimos la historia triste de Kater&iacute;n a trav&eacute;s de rastreos de los sitios donde hab&iacute;a vivido la ni&ntilde;a,<span>&nbsp; </span>con testimonios tomados de personas que la conoc&iacute;an, con algunas actas que est&aacute;n en la oficina del<span>&nbsp; </span>Consejo de Protecci&oacute;n del Ni&ntilde;o, Ni&ntilde;a y Adolescentes y con los expedientes del<span>&nbsp; </span>Tribunal de Menores.</span></p><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>No ten&iacute;a partida de nacimiento. Hab&iacute;a sido maltratada f&iacute;sicamente por su padrastro varias veces, seg&uacute;n consta en actas de la oficina del Consejo de Protecci&oacute;n del Menor,<span>&nbsp; </span>y por si esto fuese poco, hab&iacute;a sido abandonada junto a sus cinco hermanos en el &ldquo;Relleno Sanitario&rdquo; ubicado en el sector Jim&eacute;nez, municipio Pampanito, estado Trujillo. All&iacute; la<span>&nbsp; </span>consiguen funcionarios del Estado. Las<span>&nbsp; </span>autoridades llamaron a sus familiares maternos y paternos para entregarles a los ni&ntilde;os. S&oacute;lo<span>&nbsp; </span>una t&iacute;a materna recibi&oacute; al menor de los varones, los otros no tuvieron dolientes ni nadie que quisiese hacerse responsable de ellos. Aqu&iacute;, con apenas dos a&ntilde;os se inicia el sufrimiento de Kater&iacute;n, que<span>&nbsp; </span>queda<span>&nbsp; </span>en manos del Estado, sin familia.</span></p><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Al mes de estar visitando a Kater&iacute;n, y una vez cumplidos todos los requisitos exigidos por el Tribunal, Minerva me llama un d&iacute;a para ir a buscarla.<span>&nbsp; </span>Nos la entregan entre l&aacute;grimas y besos y sin nada. Tuvimos que llevarle ropa y zapatos para<span>&nbsp; </span>pod&eacute;rnosla llevar.&nbsp;<span>&nbsp;</span>Para dar con la identidad de Kater&iacute;n visitamos el hospital de Trujillo, el Seguro Social, los ambulatorios de Flor de Patria y Pamp&aacute;n, donde ella era concida porque deambulaba las calles,<span>&nbsp; </span>tanto de d&iacute;a como de noche acompa&ntilde;ada en ocasiones por la<span>&nbsp; </span>misericordia de algunos vecinos que, con permiso de la Consejera de Protecci&oacute;n al Menor,<span>&nbsp; </span>se la llevaban<span>&nbsp; </span>a pasar una noche &ldquo;bajo techo seguro y con la barriguita llena&rdquo;, pero era s&oacute;lo eso, una noche. Recorrimos tambi&eacute;n<span>&nbsp; </span>los ambulatorios de Pampanito, Pampanito II, Butaque, Monay y por fin en el de Jim&eacute;nez conseguimos a una enfermera que recordaba un caso de un parto extrahospitalario ocurrido en el sector en el a&ntilde;o 2000. Con esta informaci&oacute;n acudimos al departamento de Epidemiolog&iacute;a de la Sanidad de Trujillo a buscar en los archivos de nacimientos vivos. All&iacute; apareci&oacute; la constancia de nacimiento de Kater&iacute;n &ldquo;Hern&aacute;ndez&rdquo;. Con esta constancia,<span>&nbsp; </span>la juez emiti&oacute; una orden para el Registro de Pampanito II, en la Alcald&iacute;a de Pampanito.<span>&nbsp; </span>All&iacute; Minerva y yo le dimos IDENTIDAD a Kater&iacute;n, digo le dimos porque yo fui testigo de este acto, mi nombre aparece en esa partida de nacimiento y me siento muy feliz por eso.</span></p><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Con la partida de nacimiento en la mano, el segundo paso fue inscribirla en la escuela porque<span>&nbsp; </span>ya pod&iacute;a estudiar. La inscribimos en el Jard&iacute;n de Infancia &ldquo;Rosario Almarza&rdquo;.</span></p><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Atr&aacute;s ha quedado su sufrimiento. Me imagino los d&iacute;as y las noches que pudo haber pasado en medio de basura, soledad, perros y zamuros. Imagino tambi&eacute;n sus experiencias en las calles, &iquest;c&oacute;mo dormir&iacute;a?, &iquest;qu&eacute; comer&iacute;a?.<span>&nbsp; </span></span></p><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Al lado de Minerva ya celebr&oacute; su primer cumplea&ntilde;os con sus compa&ntilde;eros de escuela, sus hermanos sustitutos y yo. Ya celebr&oacute; tambi&eacute;n su primera navidad, ya recibi&oacute; sus primeros regalos del ni&ntilde;o Jes&uacute;s. Tiene un cuarto rosado con muchas flores, tiene su cama, sus mu&ntilde;ecas y lo m&aacute;s importante<span>&nbsp; </span>una &ldquo;familia sustituta&rdquo; como la llama el Estado. Por lo que he observado, ahora vive feliz.</span></p><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Viaj&oacute; a Cuba con Minerva para ser operada a trav&eacute;s<span>&nbsp; </span>de la Misi&oacute;n Milagros, pero no fue intervenida, a&uacute;n espera por eso. </span></p><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Vivo, cuando visito a Minerva, las alegr&iacute;as, las ilusiones y las esperanzas de una ni&ntilde;a que ahora mira a la vida de otra manera. Vivo ese destello de luz que apareci&oacute; en sus ojos el d&iacute;a que la buscamos en la &ldquo;casita azul&rdquo;, como bautizamos al instituto en nuestra actividad de autodesarrollo. Vivo ese destello que espero no ver desaparecer jam&aacute;s de sus ojos.</span></p><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Ahora forma parte de una familia que la quiere, escucho sus carcajadas que ya silenciaron la timidez y la tristeza del maltrato sufrido.</span></p><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Cuento esta<span>&nbsp; </span>historia porque me agrad&oacute; ser parte de esta vivencia<span>&nbsp; </span>donde me acerqu&eacute; un poco m&aacute;s a los valores humanos al descubrir personas que ven m&aacute;s all&aacute; de lo obvio y hacen suyos los problemas sociales. Tambi&eacute;n descubr&iacute; que como estudiantes somos sensibles ante<span>&nbsp; </span>la problem&aacute;tica social y que<span>&nbsp; </span>entre los compa&ntilde;eros del d&iacute;a a d&iacute;a hay personas que a veces nos sorprenden con sus acciones solidarias y nos dan lecciones. </span></p><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Aprend&iacute; que no vamos a la Universidad<span>&nbsp; </span>s&oacute;lo a buscar un t&iacute;tulo. Si fuese as&iacute;, tendr&iacute;amos una experiencia universitaria parcial o hasta mediocre. En la Universidad aprendemos no s&oacute;lo en las aulas, sino en el diario compartir con nuestros profesores y compa&ntilde;eros.</span></p>]]></description><pubDate>Thu, 23 Mar 2006 15:30:00 +0000</pubDate></item><item><title>Tres sue&#xF1;os para una historia, por Yoali Medina Angel</title><link>https://caminantes.blogia.com/2006/032301-tres-suenos-para-una-historia-por-yoali-medina-angel.php</link><guid isPermaLink="true">https://caminantes.blogia.com/2006/032301-tres-suenos-para-una-historia-por-yoali-medina-angel.php</guid><description><![CDATA[<p><span>&nbsp;</span>En el mes de octubre del 2005, en una de las salas de exposiciones<span>&nbsp; </span>del museo &ldquo;Salvador Valero&rdquo; descubr&iacute; que la persona que yo cre&iacute;a ser no existe. Todas las ma&ntilde;anas desde esquinas diferentes (la del Conte y la de la biblioteca p&uacute;blica ) se escuchaba el eco de tres voces que repet&iacute;an lo mismo &ldquo;caf&eacute;-caf&eacute;&rdquo;__<span>&nbsp; </span>&ldquo; caf&eacute;- caf&eacute;&rdquo;, eran los cafeceros de Pampan, que iban a encontrarse con su d&iacute;a a d&iacute;a, empezando con el saludo discreto, dando la vuelta al escritorio y terminando en la espalda de la &ldquo; Mujer de Am&eacute;rica&rdquo; ( una de las esculturas que estaba en<span>&nbsp; </span>exposici&oacute;n en el museo) para esconder<span>&nbsp; </span>los bolsitos donde met&iacute;an los termos; bolsitos hechos a mano con apariencia tristemente desgastada y olor imposible de esconder...</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Hola Yoali &iquest;podemos guardar los bolsos...? &iquest;ya tomates cafecito? &iquest;Quer&eacute;is uno? A diablo, est&aacute; muy hirviendo... Nos vemos ahora dec&iacute;an los tres.<br /><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Cada uno en su estilo se dio a conocer, sin apuros, sin cafecitos obligados, sin malcriadeces, eso s&iacute;, con mucha ternura apenas asomada y montones de suspiros que terminaban en: vos si sois ch&eacute;vere y buena, no como el de enfrente... <span>&nbsp;</span>Este personaje, con uniforme, pistola en la cintura y cargo de vigilante, despu&eacute;s que compr&oacute; varios caf&eacute;s, le neg&oacute; la entrada a uno de estos ni&ntilde;os y sin explicaci&oacute;n alguna humill&oacute; y le asegur&oacute; una pela segura al momento de llegar a casa. (S&oacute;lo eran mil doscientos bol&iacute;vares, y pensar que por esta insignificante cuenta los cafeceros se ganaron muchos correazos ). Al d&iacute;a siguiente lo primero que me cont&oacute; uno de ellos fue: desde la entrada o&iacute;a las chinas chillar y cuando mam&aacute; me vi&oacute; me dio una zaparapanda e palo que hoy no siento ni el rabo...<br /><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>As&iacute;, sin propon&eacute;rmelo, los fui conociendo uno a uno, aprendiendo de c&oacute;mo viven tan r&aacute;pido, tan diferente a otros ni&ntilde;os que me rodean, con tanta fuerza y ganas de salir a un adelante que no se ve, pero que los absorbe sin avisar y me recuerda pedacitos de una canci&oacute;n de Fito Paez que se llama mariposas technicolor :</p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>...Vi sus caras de resignaci&oacute;n, los vi felices llenos de dolor...<span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>...La melancol&iacute;a de morir en este mundo y de vivir sin una est&uacute;pida raz&oacute;n...<span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span> <p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>En s&oacute;lo cinco minutos la mirada de Jos&eacute; Gregorio &ldquo;Goyo&rdquo;, con orgullo de general, cambi&oacute; mi vida o por lo menos movi&oacute; mi sensibilidad ya fracturada.<span>&nbsp; </span>Digo &ldquo;fracturada&rdquo; ya que el vac&iacute;o de sentimientos y el morral invisible de materialismo; unido a podridos prejuicios sociales, no me dejaban ver lo rica, maravillosa y a la vez impredecible que es la vida en la calle, pero no la calle cualquiera, la que siempre veo , sino la que rega&ntilde;a sin gritar , desgasta sin avisar y quiebra sin tocar.</p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Son tres infantes con personalidades propias y alegr&iacute;as que se reflejan cuando no queda ni una gota de caf&eacute;, que para ellos es el verdadero oro negro, no como el de nosotros, que nunca vemos ( aunque ahora &ldquo;y que&rdquo; es de todos)<span>&nbsp; </span>y por el que tanto se pelea hoy en d&iacute;a.</p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Al decir que me cambi&oacute; la vida es porque en segundos se me cay&oacute; la sombra rutinaria y vi almas inocentes que irradiaban luz; dentro de m&iacute; se encendieron pasiones que me sacudieron hasta la conciencia, no para penetrar su intimidad, sino que por primera vez apret&eacute; mi mente con un secreto: humildad, paciencia y pu&ntilde;o cerrado... para no decir l&aacute;stima,<span>&nbsp; </span>para no seguir dejando entrar la contaminaci&oacute;n bestial que acechaba mi cerebro.</p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Me estallaron los pensamientos y vol&eacute; m&aacute;s all&aacute; de los sue&ntilde;os de estos ni&ntilde;os, despertando en la dura verdad que es su vida, la que se llevar&aacute; su inocencia antes de tiempo, y fugazmente los desconectar&aacute;n de su hogar y se asociar&aacute;n a la calle, no como callejeros si no como habitantes invisibles de ella.</p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Menos mal que mi rabia con la calle se esfumaba con la llegada de Cecilia &ldquo;la del medio&rdquo;, Chiquitica, como si fuera una pulguita se paraba en la inmensa puerta de madera y con su sonrisa me<span>&nbsp; </span>regalaba su cari&ntilde;o y me mostraba su inquieta curiosidad: teneis celular... pa ver tu cartera... yo tengo uno que me consegu&iacute; pero est&aacute; roto, s&iacute; quisiera uno rosado... de esos con pilas...</p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero con quien me pegu&eacute; m&aacute;s fue con Ana &ldquo;la mayor&rdquo; , que como por arte de magia llegaba en los momentos en que yo m&aacute;s la necesitaba, ( yo, a su edad, ni caf&eacute; tomaba y en vez de trabajar me encerraba entre mu&ntilde;ecas, hablando sola, quiz&aacute; extra&ntilde;ando a alguna imaginaria hermana). La conoc&iacute; un domingo solitario en la entrada del museo, entre tantas obras populares caminaba y s&oacute;lo con mirarla descubr&iacute;a que algo la inquietaba, a pesar de su viveza y del regalo que su apariencia me regalaba: bosques de trigo en sus cabellos y caminos de amatistas en su mirada, sali&oacute; su voz quebrada, rogando que si no le prestaba el ba&ntilde;o se desmayaba. As&iacute; me convert&iacute; en su mejor amiga, su confidente y extra&ntilde;amente descubr&iacute; que ella se hab&iacute;a convertido en una de mis amigas. <p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Al escuchar y conocer medio- medio los sue&ntilde;os y posibles aspiraciones de estos tres guerreros, abr&iacute; mi mente, cerr&eacute; mis ojos y descubr&iacute; que ten&iacute;a veintisiete a&ntilde;os viviendo como zombi, cegada a una realidad que brota como monte y se muere en el anonimato.</p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;</span>Digo anonimato ya que&iquest; cu&aacute;ntas veces vemos ni&ntilde;os en la calle vendiendo caf&eacute;, lavando vidrios en los sem&aacute;foros, pidiendo platica en la panader&iacute;a, vendiendo chucher&iacute;as en las busetas repitiendo que cien bolos no enriquecen ni empobrecen a nadie...; y nos hacemos los ciegos ante una cadena que crece detr&aacute;s de nuestra espalda y muere teni&eacute;ndola al frente?.</p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Y me atrevo a llamarlos guerreros porque para m&iacute; lo son, salen a cada jornada de trabajo con sus armas que son los termos, sus bolsitos para guardar sus municiones, su coraz&oacute;n como escudo y sus bolsillos para guardar su recompensa.</p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>No me propongo a cambiar la vida de los hermanitos de Hoyo Caliente, los supervivientes cafeceros, ese es el verdadero nombre que deben tener, ya que vivir en un mundo donde cada d&iacute;a hay que luchar contra el tiempo y contra uno mismo, no debe ser f&aacute;cil para estos ma&ntilde;aneros.</p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>S&oacute;lo quiero compartir lo m&aacute;gico y asombroso que es so&ntilde;ar con deseos, sin avaricia, sin poder absoluto, sin rencor, sin envidia, sin miedo, sin dinero, sin imposibles, mirar todas las cosas que tenemos y compartir las m&aacute;s queridas, imaginar locamente cosas que no se pueden tener, despertar a las cinco tarde, recoger termos y a Pampan volver. <p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span>No es f&aacute;cil describir los sue&ntilde;os de unos ni&ntilde;os que s&oacute;lo duermen para recuperar fuerzas , despertar con aroma a trabajo y tratar de caminar m&aacute;s saltaito para no gastar la suela ya desgastada.</p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Qu&eacute; sencillo fue conocerlos, la misma hora y el mismo lugar todos los fines de semana, desde un simple saludo hasta que llegaron los abrazos y las confidencias; que bonito es sentarse a hablar y o&iacute;r a alguien que por primera vez<span>&nbsp; </span>es escuchado, con los tres ten&iacute;a momentos de rochela, de estudio; de explicarles las obras del museo : fueron mis mejores invitados, los m&aacute;s sinceros, que c&oacute;mico era cuando un cuadro no les gustaba: ... que vaina fiera, eso parece de locos... risas risas risas... quien va comprar esto... me gusta el mu&ntilde;eco del libertador, pero no tengo ni medio... y m&aacute;s risas risas ... </p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Con ellos no ten&iacute;a tiempo de aburrirme, adem&aacute;s de que me gustaba el trabajo ( no hac&iacute;a nada) ten&iacute;a mucha compa&ntilde;&iacute;a<span>&nbsp; </span>durante las diez horas de trabajo. Con Gollo eran conversaciones serias, le&iacute;amos el diario El Tiempo juntos y me contaba: ... puras mentiras, mi mam&aacute; compra loter&iacute;a todos los d&iacute;as porque le hace caso a los dibujos que salen en este peri&oacute;dico, y nunca se ha ganado ni una puya... <span>&nbsp;</span>y del hor&oacute;scopo<span>&nbsp; </span>contestaba: ...yo soy chiquito, pero serio, esa vaina es de brujer&iacute;a, zape gato, los hombres no leen eso... <span>&nbsp;</span>con curiosidad y tap&aacute;ndose medio medio con el peri&oacute;dico me preguntaba: vos si creeis?</p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Viv&iacute; una experiencia desagradable el d&iacute;a en que el vigilante lo trat&oacute; mal, yo estaba ah&iacute;, fue muy injusto, me dio rabia de la grosera e impotencia al no poder hacer nada; Gollo tranquilamente cruz&oacute; la calle , se sent&oacute; a mi lado, me ofreci&oacute; un guallollito y<span>&nbsp; </span>enterr&oacute; su mirada.&nbsp; <p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Yo no le dec&iacute;a nada, pero me mor&iacute;a por abrazarlo,&iexcl; Que tristeza sent&iacute; &iexcl;Pero me impact&oacute; cuando el vigilante lo llam&oacute; de nuevo y le hizo se&ntilde;as de que le iba a pagar. Qu&eacute; mirada de orgullo y que voz tan dura: no no no , que no me pague, a lo mejor necesita esos riales, pierdo mil bolos,&iquest; Pero cu&aacute;nto vale la cerrada de puerta? Eso no se paga con plata... no no... Y, como si nada, se qued&oacute; ah&iacute; sentado, sin dar su brazo a torcer.<span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></p><p><span>&nbsp;</span>Fue con Ana con la que compart&iacute; m&aacute;s, hasta tuve que muy amablemente rechazarle un trozo de queso. Pudo m&aacute;s mi miedo a las u&ntilde;itas sucias que mi sensibilidad: ... quer&eacute;is quesito, s&iacute; t&aacute; bueno...umm rico, prob&aacute;... Me dije: bueno chica,&iquest; no y que no sent&iacute;as asco? Todav&iacute;a no me respondo.<span>&nbsp; </span>Otro d&iacute;a ella me invit&oacute; a comer a su casa, quer&iacute;a presentarme a su mam&aacute;. Bajamos ella y yo, pero al llegar a Pampan fuimos primero a casa de mi novio, le cont&eacute; para donde iba y solito se invit&oacute;. Caminamos como cinco cuadras hasta llegar a un caminito, yo pensaba que era el final de la calle, pero no que va, empezaba el barranco: ...pa bajo yoa, pa bajo floja, no tenga miedo...all&aacute; ta mi casa, hasta le brilla el techo porque vinites... risas risas... creites boba, es el macho sol que le pega al cinc... En la puerta estaba la mam&aacute;, joven, como de unos treinta y piquitos, y cara de pocos amigos; por fin medio sonri&oacute; y nos dijo pasen, usted es yoali, esta ni&ntilde;a s&iacute; la nombra... Fue una visita agradable hasta que lleg&oacute; otra prueba dura: la hora de la cena, c&oacute;mo me negaba, Ana, emocionada, me describ&iacute;a el men&uacute;: papitas sancochadas, las vuelvo pur&eacute;, le hecho cilantrito y aceite onotao<span>&nbsp; </span>pa que moj&eacute;is la arepita. Me qued&eacute; en silencio, mir&eacute; a mi pareja y &eacute;l con gesto tierno me dijo: prueba un poquito e inclin&oacute; la cabeza como queriendo decir pues, qu&eacute; m&aacute;s... Cenando escuche un llanto, de la mesa de pantri se para Ana ,<span>&nbsp; </span>se va a un cuarto y sale con una beb&eacute;, es la hermanita m&aacute;s peque&ntilde;a . Pens&eacute;: Dios, otra ni&ntilde;a, otra vendedora de caf&eacute; para la calle del Matacho...</p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>A pesar de lo lejos de la casa, de lo humilde y de la inesperada cena, todo sali&oacute; bien. La casita es m&iacute;nima, pero limpia, muebles de paleta, puertas de lat&oacute;n, un corcho con los boletines de la escuela (cuando estudiaban), vajilla de peltre y una repisita con San Benito.</p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Otro fin de semana, de vuelta en el museo, descubro el gran deseo de Ana: ... yo lo que sue&ntilde;o es con ser bailarina de ballet... y con un gran suspiro y sacudiendo sus rizados cabellos me lo repet&iacute;a: ... quisiera ser bailarina de ballet, quisiera ser bailarina de ballet... y dando vueltas con las manos extendidas dec&iacute;a: ...me encanta bailar, me encanta bailar... se me van las piernas solitas... Al verla so&ntilde;ar me preguntaba a m&iacute; misma &iquest;Cu&aacute;l fue mi sue&ntilde;o a esa edad? Mi mente se qued&oacute; en blanco. Y no hubo respuesta. Verla<span>&nbsp; </span>disfrutar esos minutos de sue&ntilde;os borraba cualquier recuerdo de mi mente, era ella la &uacute;nica protagonista, m&aacute;s importante y valiosa que todas las obras juntas... </p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Lleg&oacute; el &uacute;ltimo s&aacute;bado en el museo, mi contrato casi terminaba &iquest; como se los dec&iacute;a?.<span>&nbsp; </span>Decid&iacute; esperar hasta el &uacute;ltimo d&iacute;a, as&iacute; disfrut&eacute; oyendo los sue&ntilde;os m&aacute;s tiernos e inesperados. Echando bromas, Cecilia me mira y me dice que su sue&ntilde;o m&aacute;s querido: ...queremos termos nuevos, de los finos, los de marca aladino.... y Gollo, con<span>&nbsp; </span>picard&iacute;a<span>&nbsp; </span>dice: yo lo que quiero es una bicicleta o tener las rodillas mas grandes...</p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Dif&iacute;cil decirle a Ana que ya no iba a volver al trabajo, no sab&iacute;a como explicarle que el contrato era con el museo, pero que nuestra amistad<span>&nbsp; </span>no era negociable, que no tiene precio ni l&iacute;mite de tiempo. Se puso seria y me dijo: ...a m&iacute; siempre me dejan de hablar porque soy muy peliona, t&uacute; te vas, pero yo sigo viniendo pal centro... Se fue brava, pero al ratito volvi&oacute; y me dijo:<span>&nbsp; </span>todos los d&iacute;as te voy a llamar y te prometo que la que venga a trabajar pa&acute; ca, no la voy a tratar tan bien... As&iacute; nos despedimos y quedamos en vernos el lunes en la parada .</p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Semanas despu&eacute;s, un lunes al mediod&iacute;a, sal&iacute; de un laboratorio con el positivo de embarazo en mi mano. &iexcl; Qu&eacute; sola me sent&iacute;a! Ten&iacute;a miedo del cambio que me ven&iacute;a encima y camin&eacute; por el centro sin mirar nada ni a nadie, s&oacute;lo buscaba esa carita dulce de Ana, la amiga que necesitaba en ese momento y la encontr&eacute;... Era la &uacute;nica que no me iba a juzgar y que con inocencia se iba a alegrar. &nbsp;<span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></span><span><span><span>&nbsp; <span><span>Despu&eacute;s de tantas cosas, sue&ntilde;os, miedos...etc, todo sali&oacute; bien. Los cuatro seguimos en contacto , nos vemos a menudo, me acompa&ntilde;aron a comprar el primer regalo para mi beb&eacute;, les regal&eacute; hallacas en navidad y unos creyones; en enero compartimos en las fiestas de serenata a San Benito ,en Pampan, y as&iacute; muchas cosas m&aacute;s. Por eso repito : haberlos conocido fue maravilloso y nuestra amistad no tiene contrato.<span>&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span><br />&nbsp; </span></span></span></span><span><span><span><span><p></p></span></span></span></span>]]></description><pubDate>Thu, 23 Mar 2006 15:17:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
